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miércoles, mayo 21, 2008

Estamos muy felices


Quisiéramos que nuestros muchachos no crecieran, claro, es por simple egoísmo, pues tememos que al ir ellos creciendo, se irán separando de nosotros, y eso nos rompe el corazón, desearíamos tenerlos siempre rondándonos a nuestro alrededor, pero también entendemos que esto no es posible.

Lo anterior es una sola parte de la realidad, la más triste, pues es más grande la emoción y las grandes satisfacciones que nos da el verlos crecer. Con gran alegría y orgullo nos convertirnos en espectadores y testigos del reto que representa para ellos, ese permanente “romper el cascarón”, y vivir con valentía y buena actitud, la vida que les toca, recordándonos a boca de jarro, que no existe la menor duda de que la vida es bella.

Es emocionante ver casi embriagados de celebración, que las cosas se han hecho bien, que nuestros muchachos, han crecido siendo personas de bien, forjados en el respeto, el don de gente, la alegría por la vida y el amor por los demás, a pesar de lo duro que haya podido ser el camino, lo han logrado y se han erigido, indiscutiblemente como personas de excepción. Ahora ya están listos para emprender las siguientes etapas del sendero de la vida.

Mauricio es ejemplo de todo esto y mucho más, él es carismático, de personalidad magnética y feliz por definición, como me gusta la gente a mi, Mauricio es de los que siempre va brindando la mas amplia sonrisa, lo que le hace ganar de inmediato, las simpatías de todos los que tienen la suerte de conocerlo, él es de sangre liviana, sabe disfrutar de la vida sin ser frívolo, como debe ser. No lo puedo negar, yo estoy muy orgulloso de Mauricio, mi gran sobrino, que siempre nos alegra a todos con su chispa, su elocuencia y su pasión por la vida.

Yo nunca le había encontrado tanto sentido a esa frase tan antigua y trillada, “es que ellos están hechos el uno para el otro”. Pero es que en este caso, no hay palabras más apropiadas para definir a la mejor pareja del mundo, si, son Mauricio y Nathalie, para ellos es natural estar juntos, son dos almas gemelas que se encontraron, están fundidos en un profundo sentimiento bonito y fuerte, sus sonrisas simultaneas, son profundamente inspiradoras y el gran amor que los une, se nota claramente en los intensos destellos brillantes de sus ojos, los dos juntos son un himno al amor, que nos recuerda permanentemente lo felices que se puede llegar a ser, cuando se logra compartir la vida con la persona justa.

Los que estamos cerca de Mauricio y Nathalie, estamos de gran celebración, pues ellos, como es natural cuando el amor prevalece, han decidido unir sus vidas para siempre y esto es motivo de gran alegría, es lo justo cuando dos personas están unidas en la alegría de la vida, en el compartir diario, en los proyectos de futuro, y en el amor, yo estoy segurísimo de que se les va a hacer muy fácil la vida en común.

Yo, con 20 años de experiencia, me tomaré la libertad, que me da sentirme el tío más tío del mundo y desearles, que nunca olviden, cumplir los tres mandamientos mágicos de un matrimonio feliz y duradero: Amor, Respeto y Tolerancia.

Y les repetiré a ustedes, las bellísimas palabras que me dijo mi mami, tu nonna Minucia, el día de mi matrimonio:

Siate sempre cosi felici, come nel giorno delle vostre nozze.