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sábado, septiembre 06, 2008

Que bien te ves hijo mío

Yo estoy seguro que de que aquellos siete simpáticos, gentiles y asiduos lectores que tenía hace un tiempo atrás, ya se habrán olvidado de este Peor es nada, claro, es normal, no hay de que extrañarse, pues este blog se ha vuelto como la canción aquella: “Un periódico de ayer”. O sea, No News / No Life, como diría un comunicador por allí.

Empecé a exigirme mucho, y todo empezó a cambiar de sentido, lo que se inició siendo una actividad lúdica, poco a poco terminó convirtiéndose en un compromiso, no he sabido mantener el blog como algo divertido, que me permitiera seguir escribiendo sin que fuera una obligación agobiante.

A mi me encanta el verbo bloquear, el problema es que es un verbo que involucra diversas acciones, donde escribir, forma parte de un conjunto integrado por la lectura, el seguimiento y el comentar en otros blogs, todo eso exige tiempo y dedicación y a mi ahora me escasea lo primero, para no dejarme hacer lo segundo.

Bueno, no les prometo nada, pero haré mi mejor intento, para que, sin las pretensiones que me separaron temporalmente de este mundo, intente reconquistarlo, estoy seguro de que será divertido.


Blogging again

Muy bien podría este blog llamarse “Sin tren no hay cuento” o Aventuras en el Chuchu, aunque pensándolo bien, el nombre que ya tiene, ahora mas que nunca, adquiere su real significado, pues con lo poco que he venido escribiendo en los últimos tiempos, y el abandono en el que lo he tenido, bien podría ser peor, nada.

No es que mi vida se centre en ese medio de transporte, que dicho sea de paso ha perdido mucho del romanticismo que lo envolvía, lo que pasa es que la mayoría de las cosas simpáticas que me ocurren, suceden aquí, en el caballo de hierro. Yo concluyo que en el tren se goza un montón.

Baarn es una ciudad muy bonita, que me encanta, en la catalogación personal que hago de ella, puedo decir que aquí ingresa al tren, la gente mas bonita de todo el trayecto, posiblemente, alguna vez se enteren de porque digo esto, pues el tema da material para otro post.

El caso es que hace unos días, en esta estación, que además queda muy cerca de mi ciudad, en el tren se montó un señor muy mayor, me llamó la atención lo impecablemente vestido que andaba, no hago este comentario como algo frívolo, sino que me cautivó lo bien arregladito que iba, parecía un Dandy, elegante, alegre y con cancha, con sombrero Borsalino y pajarita, camisa blanca impecable y colonia de gente, en su mano un ramo de flores, que además llevaba con un orgullo que debe ser mencionado.

El asiento a mi lado estaba libre, con calma, se acercó. Se quitó el sombrero, me miró y mientras se disponía a sentarse, me dio una gran sonrisa, como si lo que iba a hacer fuera algo muy divertido, ese gesto amplio, hizo que se me alegrara la mañana, esa alegría y plenitud contagiosa del señor, era una cosa increíble. Me saludo con cortesía y le devolví el saludo como correspondía a su amabilidad.

El tren empezó a desplazarse suavemente por sus rieles paralelos, que convergen en el infinito, me sumergí entre la lectura y los planes, cavilando y enlazando ideas, absorto viendo la lluvia afuera, en eso empiezo a sentir un peso apoyándose con suavidad en mi hombro, yo ya me imaginaba lo que estaba ocurriendo, y para comprobarlo giré con mucho cuidado la cabeza, para no perturbar al anciano, quien delicadamente, como pidiendo permiso, acunó su cabeza en la clavícula dura y poco gentil de mi hombro izquierdo.

Se mantuvo así por un buen rato, a lo largo del trayecto, varias veces se reacomodó, claro, es que tener el huesito ese clavado en la sien, no creo que haya sido muy confortable, pero por la expresión de paz en su rostro, seguro que el señor disfrutaba su sueño, como si estuviera en la mejor cama del mundo, y a mi me daba placer saber que de alguna manera yo era punto de apoyo y garantía de ese reposo.

No lo puedo negar, yo tengo una debilidad especial por las personas mayores, me inspiran mucha ternura, para mi velar ese sueñito, me hacía sentir como el mejor de los boy scout, realizando mi buena acción del día.

Acercándonos a la estación de Hilversum, el tren se balanceó hacia los lados, despertando al señor, quien se reincorporó de su cómoda posición un poco sobresaltado y sorprendido, me imagino, de verse usándome de almohada; enjugándose los ojos dijo: Pardon menier, con su ya característica gran sonrisa, yo le hice saber que no importaba, hizo un gesto de aprobación, ajustó el ramito de flores en el centro de sus dos manos, me miró nuevamente y volvió a brindarme esa sonrisa mezclada con orgullo, haciendo que inmediatamente me imaginara a la estupenda persona que recibiría el bouquet, para mis adentros me decía, “ciertamente la alegría del regalo es del que lo da”, la satisfacción de este señor, me demostraba una vez mas, lo intensamente feliz que se puede ser con las cosas mas sencillas.

Unos se apearon del vagón y otros tantos se movían dentro buscando la mejor ubicación, el tren arrancó y mi amigo, sin pedir permiso y diría yo, hasta con un poco de desparpajo, apoyó nuevamente su cabeza en su almohada metafórica, con gran confort y casi inmediatamente se durmió otra vez. Se dejaba ver muy relajado y yo la verdad, no me atrevía ni a respirar duro, me sentía comprometido a impedir que su sueño fuera turbado.

Cerca de la estación de Ámsterdam Muidenport. A escasos kilómetros, para no decir metros y sonar exagerado, el señor, como si hubiera sido avisado por la alarma de un GPS escondido, se despertó con tranquilidad, miró a un lado y al ver al otro, me vio a mi y me regaló nuevamente su gran sonrisa.

Al detenerse el tren, el señor se paró en el pasillo del vagón, se arreglo la pajarita de lunares, se inclinó un poco para tener mejor visual hacia la estación, buscando a alguien, su emoción fue desbordante al descubrir que allí estaba ese ser tan maravilloso, que tantas ganas tenía de ver, no pude evitar seguirlo con mi mirada, y descubrir a quien lo esperaba, me emocioné mucho al ver que había un joven como de 30 años, vestido de militar, que caminó hacía él con los brazos extendidos, listo para darle un gran saludo, justo al frente de mi ventana, se juntaron en un abrazo intenso e irrepetible, se separaron para reconocerse un poco, el joven tenía los ojos rojos por el esfuerzo de evitar llorar y el señor, como todo un caballero fuerte y valiente simplemente le dijo: ¡Que bien te ves hijo mío!

22 Comments:

OpenID lamarianne said...

pues si así es tu regreso nos "calaremos" las despedidas jajaja, que pos tan hermoso, me has sacado una sonrisa..un abrazo mi querido Miguel!

1:38 a. m.  
Blogger Euchy said...

que alegría!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Voy a leer ahora sí. Tenía que decirte que alegre estoy que escribas.

♥♥♥

1:48 a. m.  
Blogger Euchy said...

Y ahí viene Jacqui FELIZ como LOMBRIZ

1:49 a. m.  
Blogger Jacqueline said...

MIGUEL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Ya vengo, voy a leer!

1:49 a. m.  
Blogger Jacqueline said...

jajajajajajajajaaaaaaa!!!!!!!!!!!!

Euchy, GAFA jajajajaja!!!!!!!!!!!

1:50 a. m.  
Blogger Jacqueline said...

Yo me quiero dormir en tu huesitoooooo!!!!! Qué cuchi eres!!!! ♥

1:55 a. m.  
Blogger Euchy said...

cooo Jacq pero qué rápido lees mijita.!

Migue...

No me extraña que la sonrisa de cautivara porque es tan inocente como la de un niño.

Tampoco me extraña que te cautivara porque eres un ser muy especial.

Que linda anécdota. Mientras haya gente así (como tu) el mundo va a tener siempre esperanzas.

Migue... no te sientas comprometido. Haz con esto lo que te provoque. Si solamente quieres venir y postear de vez en cuando y te vas, vale, ok.. pero no desaparezcas!!!

Un abrazo para ti y toda tu familia. ♥

1:58 a. m.  
Blogger |_Bonny_| said...

Que bueno que hayas regresado! Me acabas de estrujar el corazon como papel...

Me gusta saber que en esta vida hay gente como tú que vale la pena leer y disfrutar de sus aventuras y vivencias.

Un abrazo enorme desde Ecuador.

2:38 a. m.  
Anonymous Edgar said...

No importa dónde te inspires, estoy seguro que "contado" por ti, siempre resultará un pasaje extraordinariamente emotivo.
Todas las noches te busco, pues si te consigo, de seguro dormiré sabroso y full ilusionado.
...y como dice la canción: "aunque sean tonterías, escríbenos"

6:48 a. m.  
Blogger Waiting for Godot said...

Migue: somos mas de 7 !!! Besos.

11:34 a. m.  
Blogger Jacqueline said...

Entiendo perfectamente lo que te pasó con el blog porque he "estado ahí" miles de veces. Es cuando el blog deja de ser un juguete y se convierte en un trabajo para el cuel necesitaba una secretaria... ahora trato de tomármelo más relajadamente, si puedo comento, me ayuda el google reader y si no puedo no se va a acabar el mundo.

No dejes de escribir por eso, cariño, aunque sea una vez a la quincena... no seas malo.

1:56 p. m.  
Blogger Mariale divagando said...

Miguel, que bonito este relato! Qué bonito tú y la forma en que lo cuentas!

11:08 p. m.  
Blogger Lycette Scott said...

caramba mi amigo, que bueno tenerte por acá.
Besos

8:00 a. m.  
Blogger Guachafitera said...

Que' maravilla volverte a leer.

Bentornato!

10:55 a. m.  
Blogger Rossy said...

Que hermoso tu post! Me conmovió mucho, quisiera haber estado cerca para ver la imagen que describes...
Saludos!

4:39 p. m.  
Blogger Oswaldo Aiffil said...

Mannaggia!!!! Vado a leggere mascalzone!!

6:37 p. m.  
Blogger Oswaldo Aiffil said...

Bravo! Veramente buono! "...y serás un hombre hijo mío!".
Feliz de volverte a ver bloggear y de saber que ya los gatos aumentaron a pesar de la ausencia; ya no somos cuatro, sino siete, ja ja ja ja. Un abrazo guaglione!

6:48 p. m.  
Blogger Curiosa said...

Muchos tiempo, pocas letras.
Mucha nostalgia, poca paciencia.
Pero ¿sabes algo?...valió la pena la espera.
Que bueno leer tu maravillosa manera de expresar lo que ves, lo que recuerdas y lo que sientes, otra vez.
Un abrazo y tranquilo que aunque sabemos que estas ocupado el cariño es el mismo.
Un gran abrazo

5:28 a. m.  
Blogger Lobita Esteparia said...

Delicioso y entrañable relato de un sencillo viaje en tren...me ha encando. Un saludo.

1:29 a. m.  
Blogger Ronald said...

Vaya, que bien reapareciste y como siempre elocuente, narrativo y lleno de la esencia que el ser humano tiene en demasia pero no vierte sobre sus congeneres, pero te tenemos a ti como al Ultimo Mohicano. Un gran abrazo y besos a todos
Ronadl

2:42 a. m.  
Blogger zel said...

uno no se olvida tan facilmente de la buena gente sabes? Y compartimos debilidad, yo siento eso también hacia las personas de edad...feliz reencuentro!

7:37 p. m.  
Blogger IMAGINA said...

Dí la verdad, Miguel: sí lloraste.

Yo también.

4:11 p. m.  

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