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jueves, 15 de febrero de 2007

Moon over Lange Straat



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El aire estaba muy enrarecido, el intenso olor a tabaco, mezclado con todos esos perfumes diferentes, de las galas de los enamorados del día de San Valentín, producía una inquietante lujuria aromática, un verdadero caos olfativo, que me hizo sentir limitada la libertad de respirar.

Pasada la media noche todo mejoraba, el aire ya se notaba un poco más limpio y las cosas estaban mucho mas tranquilas.

Después de este día de intenso trabajo en el restaurante, noté que en mi cabeza luchaban por aflorar un millón de pensamientos diferentes, que como en una espiral giraban ansiosos, intentando emerger de ese torbellino neuronal, para convertirse en ideas con forma.

Salí a respirar aire fresco, tenía una gran necesidad de paz oxigenada, me apoyé en la puerta, y mentalmente un poco mas sosegado, respiré profundo, abriendo mis pulmones a la terapia renovadora del aire fresco, de los escasos 4ºC que enfriaban la vida en ese momento.

Decidí caminar, siempre se respira mejor caminando, pensé; me desplazo hacia delante encontrando aire nuevo, y voy dejando tras de mi, el aire usado, en una permanente transmutación aérea.

Andando por las calles húmedas, que había dejado la lluvia, copiosa y densa de toda la tarde, miraba como todas las luces se reflejaban en los charcos, iluminándolo todo de manera diferente, en el suelo veía las marquesinas temblorosas de las tiendas y en ellas el reflejo de la calle, un verdadero derroche de luz tenue y suave, pero con vibrante brillantez metálica.

Cada vez que camino por calles mojadas de noche, irremediablemente se me incrusta en la mente la canción “Moon Over Bourbon Street” de Sting; así que, caminando empecé a tararearla mentalmente, al momento y sin darme cuenta me vi cantándola, suavecito, como no queriendo ser escuchado. Y, de la nada, como en una película, tratando de aclarar mis ideas, empecé a oírla, muy, pero muy bajo; con dudas. ¡No! No era mi voz, era como si alguien la estuviera escuchando, pensé que podía ser producto del cansancio, pero no, si se oía, y a medida que me iba acercando al restaurante, su potencia iba aumentando, aunque muy levemente, la situación me tenía un poco extrañado, y como en un sueño, me preguntaba, como era posible que alguien estuviera escuchando la misma canción que yo venía cantando, además, tomando en cuenta lo poco común de la pieza. Ciertamente muy inquietante esta prodigiosa casualidad.

Al girar en la esquina, vi que un poco mas adelante del restaurante, había un taxi esperando, seguramente a algún cliente, seguí caminando con curiosidad, y en una especie de comunicación extrasensorial, como tratando de decirme: ¡Epa, si, soy yo! El chofer se volteó hacia mi, me vio a los ojos, se sonrió y se volteó de nuevo, era él, el taxista, y por increíble que pareciera si estaba escuchando la misma canción.

Entré al restaurante un poco aturdido por lo inverosímil de la situación, casi de inmediato salí de nuevo, tratando de conseguir alguna respuesta, pero ya el taxi no estaba, ni se escuchaba música alguna. Entré de nuevo al restaurante, como sorprendido, buscando a alguien a quien contarle la situación tan particular que me acababa de ocurrir, luego me imaginé contándolo y me dije a mi mismo: No digas nada, que te van a ver raro.

19 Comments:

Blogger Elier said...

Ahora si que me dejastes en suspenso!!!!!!
Un abrazo Miguel

5:43 p.m.  
Blogger La Tiby said...

Pero que genial Miguel!!
Quedo igualmente intrigada por saber el resto de la historia, si es que la hay...

6:35 p.m.  
Blogger Mil Orillas said...

¿y te dio miedo? ¿emoción?
!me encanta la historia!

¿que pasó después?

cariños!

7:16 a.m.  
Blogger Waiting for Godot said...

Para mí existen dos clases de personas:
Aquellas que pasan por la vida tristemente sin ver estas cosas mágicas porque no tienen abierto el corazón para ello....
Y la gente como tú a la que le pasan todas estas cosas bonitas porque tu alma está en conexión con las cosas bellas y todas vienen hacia ti!

BESOS AMIGO, me has dejado feliz con tu relato!
;)

11:52 a.m.  
Blogger El Trimardito said...

Muchas veces vivimos situaciones, que nos parecen incontables, porque creemos que los demás nos van a ver raro o como si estuviesemos locos, pero pasan.
Saludos!

4:36 p.m.  
Blogger Jacqueline said...

G U A O!!!

Se me pone la piel de gallina cuando me cuentan esas cosas, Miguel. Ahora voy a tener que dormir con mi osito.
=S

11:06 p.m.  
Blogger Matilde said...

Hola Miguel
siempre te leo, desde Canada. Ya te he comentado antes que considero eres una persona muy especial y te aprecio mucho aun cuando no te conozco
Igualmente en otras ocasiones me he sorprendido de ver que tenemos cosas en comun. Esta cancion de Sting es una de mis preferidas!!!
Y pensaba en que probablemente fue un momento magico, como comentaba Waiting for Godot, pero tambien pensaba en la letra de la cancion... un vampiro caminando por las calles enamorado y conteniendo sus instintos... a lo mejor el chofer del taxi era un ser de la noche...
Besos
Mati

12:15 a.m.  
Blogger Miguel Pinto said...

ELIER, LA TIBY y MIL ORILLAS, La verdad es que la segunda parte no tiene mucho que ver con esta parte, aunque fue su razón.

WAITING, muchas gracias, mi defecto es que trato siempre de ver todo con un poco de pasión, eso le da un poco mas de emoción a las cosas, pero también te desgastas más.

TRIMARDITO, justamente por eso es que me quedé callado, para que no fueran a decir que me patina el coco.

JACQUELINE, No te hagas la loca, tú siempre duermes con tu Teddy Bear.

MATILDE, para empezar tengo que decirte que tu nombre me encanta, pocas veces he conocido tocayas tuyas, y cada vez que conozco a alguna, me quedo embelesado, solo por el nombre.

Mati, muchas gracias por ser tan especial, tus palabras son un gran estímulo para mi. Me parece increíble que cuando se encuentra una coincidencia entre dos personas, fácilmente se van a encontrar un montón más.

...Y si, seguro que el taxista era un ser de la noche. Muchas gracias.

7:03 p.m.  
Blogger Azul... said...

La Magia es así, abre sus puertas cuando tenemos todo lo que somos abierto al Universo. En esta fría y callada noche ha sido relindo corroborarlo.

Y una vez dicho esto tengo que gritar...

¡¡¡¡Aleluya, regrestasteee!!!! Y vaya si regresaste!!! Textrañaba un montón!!!!

Besotes, paisanísimo

1:50 a.m.  
Anonymous Adriana said...

Cosas que pasan Miguel... la vida tiene sus cosas mágicas...

5:56 a.m.  
Blogger Mar said...

Raro??? jamás... si que resulta una situación bastante inverosimil.
Y gracias por contarla aquí.
Por cierto, me ha encantado la canción!!
b7s

9:10 p.m.  
Blogger Rita said...

Coincidencias... Magia de la vida.
Ayer justamente tuve una (que comento en mi blog). A punto de zarpar a Barcelona y entre mil libros elegí La Ignorancia de Kundera, del cual no había leído ninguna reseña y que precisamente trata sobre la emigración.
La canción de Sting me encanta, ciertamente no es muy común.
No todo el mundo percibe esta clase de momentos. Hay que estar atento y abierto a la vida. Considerate un afortunado, vives a plenitud.

4:40 a.m.  
Blogger |_Bonny_| said...

Ya has de estar cansado que te repita lo mismo, pero ME ENCANTA TU BLOG!!

Tienes una cualidad descriptiva unica...

Entre las coincidencias y lo paranormal existe una delgada linea que nos limita a entrar en contacto con la cordura y la locura.

Se te lee, desde Ecuador y con mucho cariño!

P.D. Me podrias complacer, contando acerca de tus sentimientos de fidelidad a tu esposa? Cometi un error muy grueso con una persona con la que no debi intentar nada y me quede con la amarga sensacion de que los hombres casados son mas debiles y quieren experimentar mas cosas que aun los solteros..

6:15 a.m.  
Anonymous lennis said...

Miguel: Gracias por la canción (nunca la había escuchado, a pesar de que megusta mucho Sting)y por la historia. Que aunque mágica, no me parece rara. Siempre he creido (locuras mías, no me hagas mucho caso) que la música es de esas cosas que inexplicablemente nos transmitimos en silencio. Me pasa mucho con mi esposo, a veces alguno canta una canción y el otro estaba pensando en ella justo en ese momento. O de pronto recuerdo una canción olvidada y resuelta que después la escucho en algún lugar, en el que menos imaginaba.
Es que la música es magia.

saludos

6:20 p.m.  
Blogger Katty Ka-Bum!!! said...

La vida siempre te da sorpresas agradables

8:24 p.m.  
Blogger Ale Calcines said...

Miguel contéstale a Bonny a mi también me interesa esa historia...
Lo de la música...bueno nada mejor para conectarse al mundo.

11:30 a.m.  
Blogger Azul... said...

"Se es responsable de aquello que se ha domesticado..."

Postée, que sino las telarañas van a empezar a plagar el lugar...

o=

Bessitos, paisanísimo!

11:16 p.m.  
Blogger Consuelo said...

Que extraño¡

Pero es una sensacion que has logrado transmitir

11:44 p.m.  
Blogger Miguel Pinto said...

AMIGA AZUL. Hace poco recordé en algún lado del blog, una frase muy interesante: Cuando las puertas de la percepción están abiertas, las cosas se perciben tal cual son: Infinitas. Gracias por tus bonitas palabras

ADRIANA. Todos los días se nos presentan oportunidades de ver más allá de donde nos deja la vista, sólo hay que aprovecharlas.

RITA, gracias, eso intento hacer, vivir a plenitud, sin negarme nada, y por eso creo que uno se tropieza con experiencias así de particulares.

MAR. Tienes razón y la canción a mi me gusta mucho también.

AMIGA BONNY, Te puedo confesar, sin atisbo de dudas, con respecto a la fidelidad que le tengo a mi esposa, que soy mas fiel que un perro de borracho.

LENNYS, estamos conectados, a mi me pasa igual con mi esposa y es cierto lo que dices tú: La música es magia.

KATTY KA-BUM, sólo tenemos que estar abiertos a percibir estas gratas sorpresas.

ALE, Ya le respondí a Bonny y a ti también. Miguel = Perro e´ borracho

AZUL, los planes actuales, no me dejan mucho tiempo para el blog. Ya pronto entraré en completa actividad blogueril.

CONSUELO, ¡Raro es! Saludos amiga.

2:02 a.m.  

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